Soledad ante todo, quizá debida a una ruptura de relaciones o de un compromiso matrimonial, momento difícil, poco propicio que nos puede obligar a anular nuestros planes, perdidas de cosas de valor. le avisará de etapas conflictivas, de cierta inmoralidad y hasta de inmadurez por su parte. Le lleva a las discusiones, las broncas, las noticias negativas y la ruptura. Le incita a la mentira y a la falsedad, a ver fracasados sus proyectos y a romper sus esquemas de familia, de amor o laborales. También le habla de indiferencia, soledad, depresiones y fracasos, avisa de un cambio negativo influido por un hombre de gran poder. Carencia de inspiración, necesidad de nuevos caminos, desarmonía de lo natural, descontento, carencia de amistad. Molestias, disimulos, arrogancia, vanidad. Compromiso o trabajo perdido. Tanteo en la oscuridad, desorientación. Deseo de figurar. Cuando esta carta aparece invertida no es en absoluto recomendable pues te pone en contacto con la parte más oscura del ser humano. Aquí salen a la luz cualidades como la vanidad, el orgullo exacerbado, el egoísmo, la superioridad, etc. Además habla de la sucesión de una serie de obstáculos y limitaciones realmente infranqueables. Estas apuntando demasiado alto y no podrás alcanzar esos objetivos que te has propuesto. Si preguntas por la salud hay malos augurios acechando en el futuro. Si estas enfermo no encontraras la solución pronto, y si estas sano, pronto enfermarás. Si preguntas por asuntos materiales estas apuntando demasiado alto, o las ideas o proyectos que persigues son demasiado ideales y por ello inalcanzables. Te encuentras en el camino más obstáculos de los que tu puedes superar. Los problemas no encuentran solución y no se ve la salida del pozo. Si preguntas por lo afectivo es una carta muy poco deseada porque habla de rupturas y de fracasos sentimentales. Si preguntas por una persona en concreto, es demasiado vanidosa y egoísta. Si pregunta por una relación la respuesta es muy negativa. Si preguntas por lo espiritual te advierte que estás caminando por el sendero equivocado o no prestas atención a los asuntos de tu espíritu o has desarrollado un ego espiritual que te hace creerte aquello que no eres.
