Tan viejo como el cristianismo, es lo que conocemos como novena, que consiste en hacer un ritual concreto y recitar unas oraciones, nueve días seguidos como su nombre ya nos indica.
Nos atrevemos a decir que hay tantas novenas como personas creyentes, pues casi todos hemos heredado alguna de nuestras madres o incluso de nuestras abuelas.
Este tipo de oración, se trasmite de forma oral de generación en generación, cambiando muy poco con el tiempo.
Ofrecemos aquí una muy fácil que está destinada a proteger nuestro hogar cuando creamos que “algo” malo está sucediendo, sea a la casa o a los que habitan en ella.
Materiales a utilizar:
- Cien gramos de sal común.
- Un limón.
- Un recipiente de barro cocido.
Ritual:
Un sábado por la noche, cogeremos la sal y la pondremos en el recipiente de barro cocido. Con un cuchillo cortaremos por la mitad el limón, y seguidamente nos dirigiremos al inodoro de nuestro lavabo y tiraremos un puñado de sal y unas gotas de limón al interior mientras decimos la siguiente oración:
Oración:
Por la fuerza purificadora de la sal,
Señor ten piedad de nosotros,
por la fuerza purificadora del limón,
Señor ten piedad de nosotros,
por la fuerza purificadora del agua,
Señor ten piedad de nosotros,
por la fuerza purificadora de esta oración,
Señor ten piedad de nosotros.
Seguidamente tiraremos de la cadena del lavabo.
Esta oración y el ritual, lo haremos durante nueve días consecutivos, sin olvidarnos ninguno, pues en ese caso, tendríamos que volver a empezar de nuevo.
El último día, que SIEMPRE debe de coincidir en domingo, cogeremos los dos medios limones y los dejaremos secar sobre el frigorífico o sobre alguna estantería de la cocina. Una vez secados del todo, los rallaremos con un aparato especial de los que cualquier ama de casa utiliza para rallar las verduras, quesos, etc.
Con el polvo que obtengamos, nos haremos un efectivo amuleto consistente en poner el polvo del limón en una bolsita de tela de color amarillo y dentro para mejor protección, podemos poner un chavo de Santa Elena que sea de color dorado (nunca plateado), y seguidamente coseremos todo el contenido de la bolsita, con hilo de color amarillo o mejor dorado.
Este precioso amuleto, lo podemos llevar encima, en el bolso o simplemente tenerlo colgado en alguna pared de la casa.
Advertencias:
Es importante que la sal, sea común y que esté siempre bien seca. La novena la tenemos que hacer siempre de noche, empezando en sábado (nunca en un sábado de Luna nueva), siendo la mejor hora entre las 10 y las 12 horas.